Sosteniendo el Desarrollo de la Región de San Diego-Tijuana
 

20 de Mayo, de 1999 Edición del Union-Tribune de San Diego
por Hector Lutteroth Camou, Chairman of the Binational Committee of the Tijuana Economic Development Council and Vice-Chair for Cross Border Affairs of San Diego Dialogue, y Ray Peet, Chairman of San Diego Dialogue.

México y los Estados Unidos tienen la oportunidad de que el enfoque principal de una relación bilateral firme sea el manejo efectivo de nuestra mutua frontera.

En San Diego y Tijuana, la colaboración transfronteriza ha sido extensamente aceptada por los líderes cívicos, como un elemento necesario para mantener la prosperidad futura de nuestra región. En la ocasión de la visita a California del Presidente Zedillo, nos gustaría compartir nuestras perspectivas sobre algunos de los logros que se han realizado en nuestra región, los retos que todavía encaramos y las oportunidades nuevas que se podrían explorar a través de la colaboración transfronteriza.

Los años de los noventa han visto la creación de procesos regionales nuevos para la comunicación y la solución de problemas a través de la frontera. Dentro de la arquitectura cívica que se desarrolló para estimular la solución transfronteriza de problemas, hemos desarrollado formas nuevas de comunicación incluyendo una serie de grupos regionales de asesoría en asuntos normativos de importancia organizados a través del mecanismo del enlace fronterizo "Border Liaison Mechanism". Estos grupos de asesoría están ayudando a realizar la visión mutua de los presidentes, Clinton y Zedillo, anunciada en Mayo de 1997, para transformar nuestra frontera en un área modelo de cooperación bilateral"

los grupos de asesoría juntan representantes de agencias federales, estatales y locales asi como grupos cívicos regionales lo que ha ayudado a que estas diferentes agencias se comuniquen entre si y desarrollen estrategias que aborden asuntos regionales.

Una red regional cívica apoya estos mecanismos nuevos. En la última década, los lazos cívicos entre San Diego y Tijuana se han expandido a través de más interacción entre los oficiales elegidos y los miembros comunitarios de ambos lados de la frontera. En 1997 San Diego Dialogue creó el Foro Fronterizo, un foro de política transfronteriza, que permite que la comunidad aborde asuntos transfronterizos. Adicionalmente, nuestras universidades regionales hacen investigaciones sobre las normas y políticas que están relacionadas a los asuntos que el foro decide abordar.

No obstante al progreso alcanzado a través de la formación de una sociedad cívica más informada, los tomadores de decisiones de la región de San Diego-Tijuana todavía encaran retos significantes. Entre los retos más significantes para la colaboración transfronteriza están:

  • La incorporación de perspectivas en todo el estado. Muy frecuentemente las decisiones regionales se toman sin darsele la atención apropiada al contexto más amplio que es California del Sur, California o Baja California.

  • Fortificación de la capacidad local en Baja California. Colaboración transfronteriza más extensa y efectiva requiere que los gobiernos locales en México desarrollen más capacidad para aceptar y manejar sus responsabilidades nuevas. Mayor continuidad en la planeación que se extienda más allá del ciclo de elección de tres-años para alcaldes y de seis años para gobernadores, un servicio cívico más profesional y largo y un sector sin fin de lucro más robusto podrían ser todos prerequisitos para la realización de un desarrollo regional sostenible.

  • Expansión de oportunidades de financiación a través de la frontera. Regularmente, las políticas de innovación que encaran asuntos regionales son frustradas, hasta en las fases de planeación, por falta de alternativas de financiación en Baja California. Dado los límites de financiación municipal y de crédito privado en México, muchas veces es difícil proceder con opciones políticas que requieren prestaciones de comercios de capital.

En el siglo 21 la región de San Diego-Tijuana encarará una serie de oportunidades para asegurar el futuro sostenible de sus ciudadanos. Nosotros creemos que entre las oportunidades más significativas están las siguientes:

  • Situar la región en la economía global. La colaboración efectiva en la planeación, financiación, y manejo de la infraestructura fronteriza será un determinante de la posición futura de San Diego-Tijuana en la economía global. No obstante la categoría de la región como centro manufacturero, la investigación reciente por San Diego Dialogue ha sugerido que actualmente estamos perdiendo aun mejores oportunidades. Un sistema de infraestructura de comercio efectivo puede ayudar a situar a San Diego-Tijuana de manera que pueda seguir aprovechando las oportunidades de los comercios de América del Norte, así como también los emergentes en Latinoamérica y otras partes del mundo.

    San Diego-Tijuana también tienen la oportunidad única de situarse como un líder central en el desarrollo y manufactura de la próxima generación de electrónica personal. La convergencia de la televisión, computación y comunicación inalámbrica, todas bien representadas en las agrupaciones industriales, ofrece la posibilidad de desarrollo económico nuevo que puede aprovechar la capacidad innata, regimientos de comercio de influencia preferencial y vinculación a sistemas de distribución capaces de servir un comercio global. El desarrollo de una fuerza de trabajo proactiva y una estrategia de transferencia de tecnología debe investigarse para captar las oportunidades de este sector nuevo de la "economía digital".

  • Asociaciones públicas / privadas nuevas. Las posibilidades de privatización y asociaciones públicas / privadas han sido vigorosamente investigadas en la región de San Diego-Tijuana. Ejemplos recientes de estos esfuerzos incluyen misiones conjuntas de comercio a Asia y al gasoducto internacional nuevo de "Sempre Energy" que suministra gas natural a la planta de energía "Presidente Juárez" en Rosarito. El proyecto de Rosarito será el primer gasoducto privado que suministrará a largo plazo y a través de la frontera gas natural de los EAU a una planta Mexicana de energía.

    Nosotros creemos que existen oportunidades para aprovechar las lecciones de estos esfuerzos en otros asuntos de normatividad que encara hoy la región. Por ejemplo, en el área de provisión de agua, los creadores de normas y políticas están considerando los meritos de los esfuerzos cooperativos públicos / privados para construir un acueducto binacional que iría del Río Colorado a San Diego-Tijuana. Tal proyecto ayudaría a asegurar más alternativas sostenibles de provisión de agua para ambas Ciudades.

  • Disminuir la diferencia de sueldos y promover el desarrollo social. El desafío de igualdad social en San Diego-Tijuana está inextricablemente ligado al desarrollo regional sostenible. Dado al proyectado significante crecimiento de la población para la región a través de los próximos 20 años, la creación de estrategias que disminuyan la diferencia de sueldos y aseguren oportunidades sostenibles de vivienda y empleo es crítico para el futuro de la región.

    Las agencies de gobierno, fundaciones, compañías privadas y organizaciones en base a la comunidad en ambos lados de la frontera deben acoger una agenda binacional que reduzca la pobreza y promueva el desarrollo social. Tal agenda incluiría más oportunidades de educación primaria y secundaria (incluyendo garantías de acceso equitativo a educación de alta calidad), trayectorias claras para que los residentes locales puedan ascender a oportunidades de trabajo en manufactura de sueldos más altos y artículos de casa más asequibles.