Pacto de Esfuerzo Mutuo Aprobado por 2 Ciudades
 

Edición del 1 de agosto de 1996 del San Diego Union-Tribune
Por Gregory Gross, Escritor de Apoyo

Las ciudades de San Diego y Tijuana tomaron un paso el día de ayer hacia la solidificación de sus relaciones con la firma de un pacto para la continuación de varias iniciativas fronterizas entre los dos y añadiendo nuevas.

El Tratado en Cooperación Binacional, firmado ayer en una corta ceremonia, formaliza ciertos esfuerzos mutuos, como la cooperación entre los dos departamentos de policía y de bomberos, los cuales se han estado llevando a cabo durante años. El nuevo pacto compromete a las dos ciudades a una cooperación mutua en seis áreas generales:
  • Bibliotecas, artes, recreación y cultura.
  • Trabajos públicos y servicio.
  • Seguridad pública.
  • Planeación y uso de tierra.
  • Medio ambiente y reciclaje.
  • Desarrollo económico.
La alcaldeza de San Diego Susan Golding junto con su contraparte de Tijuana, el alcalde Guadalupe Osuna Millán, firmaron el Tratado de una página ante una masa de cámaras de reporteros de televisión de las dos ciudades. Intérpretes tradujeron los comentarios de las dos alcaldes al Inglés y al Español.

"Las áreas de medio ambiente, economía y seguridad pública son todas extremadamente importantes, dijo Golding, "Una de las cosas más importantes es el hecho que el alcalde Osuna está aquí y desea continuar esta relación y fortalecerla... y eso es histórico"

Para San Diego esto significa la continuación y el fortalecimiento de los lazos forjados por primera vez en 1993 entre Golding y el entonces alcalde de Tijuana Héctor Osuna Jaime (sin relación con Osuna Millán).

Los dos empezaron a trabajar juntos durante las inundaciones que ocurrieron en la región en enero y febrero de 1993. La amistad se desarrolló en una relación de trabajo entre los gobiernos de las dos ciudades por primera vez. Los funcionarios y miembros de personal de las ciudades se han reunido regularmente desde entonces.

Juntos, envían cartas a los gobiernos federales de los Estados Unidos y México, criticándolos por no consultar con los gobiernos locales en la planeación de grandes proyectos de construcción en las dos ciudades.

La ceremonia de firma de ayer representó la principal incursión fronteriza del alcalde Osuna Millán quien se ha mantenido de alguna forma u otra más desapercibido que su predecesor, a quien reemplazó el pasado otoño.

"Estamos construyendo puentes y lazos irrompibles", dijo Osuna Millán ayer.

La ceremonia fue atendida por un gran número de funcionarios de los gobiernos de las dos ciudades, incluyendo al Jefe de la policía de San Diego Jerry Sanders y su contraparte de Tijuana, Jorge Alvarez Bariere.

En el área de seguridad pública, el tratado hace un llamado para intercambios de recorridos a todo lo largo entre la policía municipal de San Diego y Tijuana, así como intercambio de información de pandillas callejeras y tráfico de armas en la frontera.

El tratado formaliza un lazo de comunicación de emergencia las 24 horas del día y un programa durante la temporada de inundaciones para ayudar a los ciudadanos americanos que hayan quedado desamparados a lo largo del banco sur del Río Tijuana por las inundaciones como resultado de la experiencia de 1993.

En el área de desarrollo económico, las dos ciudades conducirán una campaña binacional para promover el desarrollo económico y turĩstico, posiblemente con Golding y Osuna viajando juntos en Asia para promover a San Diego y Tijuana como centro regional de oportunidades económicas.

En el corazón de esta promoción binacional hay un grupo de cuatro negocios principales: Telecomunicaciones, ciencias ambientales, manufactura de componentes electrónicos y turismo.

El tratado también llama a la expansión del Sistema de Información Geográfica, un mapa computarizado que incluye una base de datos de zonas y uso de suelo de las dos ciudades.

El puerto de entrada de San Ysidro figura prominentemente en el tratado. Las dos ciudades buscarán maneras de mejorar la apariencia, transportación y uso de tierra en ambos lados de la frontera en un esfuerzo llamado Proyecto San Ysidro Entrada/Puerta México.

La porción ambiental del tratado incluye la cooperación en la reducción de residuos y prevención de contaminación en la industria de las maquiladoras en ambos lados de la frontera en Otay Mesa, así como la exploración de posibilidades en reciclaje binacional.

Un posible resultado podría ser una zona de desarrollo de mercado de reciclaje para combinar y reciclar materiales generados en las dos ciudades, como chatarra de metal y llantas usadas.